jueves, 28 de mayo de 2015

Diferentes

Da Vinci, Picasso, Van Gogh, Andy Warhol, Tommy Hilfiger, Richard Branson (CEO de Virgin) y varios Premios Pulitzer.

Todos tienen algo en común.

¿Genios? 

¿Personas con talento? 

No.

Todos disléxicos. 

El CEO de Cisco Systems, John Chambers, no puede ni siquiera leer su propio email.

Nacer 'normal', a veces, es precisamente lo que nos da las razones para llevar una vida... normal.

Anónimos entre los normales.

El cerebro es asombroso: donde los 'normales' solo ven el retardo de una persona 'diferente', la mente del 'diferente' hipercompensa en otras áreas que dejan a los 'normales' atrás. 

Muy atrás. 

En las artes, las ciencias, las letras, la empresa.

Pensémoslo bien la próxima vez que señalemos al 'discapacitado'.

Quizás el más desaventajado en la carrera de su propia vida sea, después de todo, el 'normal'.

#TheUltimateChallenge


martes, 26 de mayo de 2015

¿Nos vemos en la Feria del Libro?

Este sábado 30 estaré en la Feria del Libro de Madrid firmando mi último libro (#TuMenteEsExtraordinaria). De 18:30 a 20:30 en la caseta 200, de Ediciones B. ¡Nos vemos! :)

¿Ver el trailer del libro? Aquí.

¿Verlo en Amazon? Aquí


miércoles, 13 de mayo de 2015

Ya está aquí

Quizás lo hayas visto todo en formación y desarrollo personal.

Hasta ahora.

Por primera vez en España:

Cinco ultraespecialistas.
Cuatro días.
Un cambio duradero.
Y una vida -- en tus términos.

Sin excusas.
Sin chorradas.

Solo resultados.

¿Más? Síguenos con tu 'me gusta' en Facebook para saber más, aquí


https://www.facebook.com/TheUltimateChallengeBootcamp?notif_t=fbpage_fan_invite

martes, 12 de mayo de 2015

'¡Ajá!': Dejar de razonar... para comenzar a pensar

Alan Turing salía a entrenar frecuentemente y era conocido como un extraordinario corredor de maratones.
Él solía decir que correr, además, le reportaba esos raros momentos 'ajá' que todos a veces experimentamos espontáneamente de vez en cuando y que le permitían resolver problemas que le trababan y preocupaban en su trabajo diario.
Le debemos mucho a Alan Turing - y a esas carreras que realizaba. En una de ellas, gracias a uno de esos momentos 'ajá' que sintió mientras entrenaba, nos salvó posiblemente a todos la vida:
En su trabajo como criptógrafo para el Ejército Británico halló, mientras corría, la clave que necesitaba para descifrar finalmente los códigos cifrados de comunicación de los alemanes durante la Segunda Gran Guerra, acortándola al menos un par de años y salvando con ello a miles de víctimas adicionales.
La ciencia determina que son unos 35 minutos los que necesitamos correr para que nuestro cuerpo genere endocanabinoides; para 'colocarnos' con nuestros propios neuromoduladores de un modo seguro, efectivo, positivamente adictivo. (Y legal).
Con efectos similares a la meditación o al Mindfulness, correr bloquea la mente pensante, la crítica, la que dirime lo posible de lo insensato, la que da vueltas continuamente sobre las mismas soluciones conocidas para intentar resolver problemas que sin embargo son nuevos.
Para resolver lo imposible -- hay que pensar lo imposible.
Cuando cierta situación, obstáculo, problema, nos bloquea, a veces lo necesario es, precisamente, *dejar de* pensar en ello: quitándonos de en medio -oh, seres pensantes- para que la mente subconsciente macere la situación mientras generamos -mediante ejercicio aeróbico continuado- las circunstancias y la disposición internas en nuestro cuerpo para que esa solución *diferente* se materialice por primera vez en nuestra mente.
La mente sigue al cuerpo. El cuerpo sigue a la mente.
Nuestras decisiones siguen a nuestra mente; y nuestras acciones son consecuencia de nuestras decisiones.
Así, y siempre fue así, nuestros resultados dependen de nuestra propia disposición mental:
Si los resultados no nos agradan, es más sencillo cambiar nuestra disposición que intentar cambiar un universo entero que -creemos- conspira para no agradarnos.
Lo primero se llama aprendizaje.
Lo segundo, rematada estupidez.


domingo, 10 de mayo de 2015

Entrevista en 'Piensa, es Gratis'

Entrevistado por Mar Cantero:

"¿Crees que puedes llegar a hacer cosas que ahora te parecen imposibles? Gregory Cajina nos explica cómo encontrar ese poder interior que todos tenemos, incluido tú.
Entre las muchas cosas importantes que ha escrito Cajina en su libro “Tu mente es extraordinaria” (Ed. B), está la creencia de que somos mucho más de lo que pensamos y que cuando empecemos a contemplarnos de esta nueva forma, nuestra mente será capaz de realizar todo lo que antes creíamos imposible.
¿Todos podemos llegar a tener una mente extraordinaria, o ya la tenemos y no nos damos cuenta? En el nacimiento de un bebé sano, el cerebro es virtualmente el mismo en cualquier parte del planeta. Lo que se hace con ese cerebro (experiencia, aprendizaje, educación, interacciones humanas, elecciones…) determinará que esa persona acabe siendo diseñador de moda, piloto de combate, o un brutal dictador. Según Cornish, el ilustre pensador Wittgenstein coincidió en el aula con Adolf Hitler. Las circunstancias externas son muy importantes para el desarrollo de la mente; pero ante circunstancias similares, es qué hacemos y cómo las interpretamos, lo que determinan nuestras elecciones. Somos nuestra mente."
[Para leerla completa, aquí]






martes, 5 de mayo de 2015

Mil elecciones... menos una

En tu libro #TuMenteEsExtraordinaria dices que en la época en que vivimos tenemos opciones infinitas y muchas más posibilidades, pero que nos paralizamos. ¿Cómo podemos movernos de nuevo y encontrar una posibilidad o camino que sea favorable a lo que pretendemos lograr?

Elijamos lo que elijamos hoy, antes o después en unos años nos preguntaremos si no hubiera sido mejor haber elegido una de las otras opciones. Nuestras circunstancias, la vida externa, es permanente duda, por lo que el cerebro –nuestra vida interna- se bloquea (ansiedad) tanto si tiene demasiadas decisiones como si tiene demasiado pocas (frustración). 

La única manera de saber si una posibilidad elegida es favorable es actuando acorde a un escenario óptimo pre-visualizado por nuestro córtex prefrontal (la zona del cerebro responsable de anticipar consecuencias a determinadas actuaciones sin tener físicamente que llevarlas a cabo; en otras palabras, nuestra imaginación). 

Así, una de las tácticas pasa por 1) identificar nuestros valores personales más profundos y elegir nuestra misión en esta vida, en lugar de continuar satisfaciendo solo los de los demás; 2) planificar las grandes metas para nuestra vida, coherentes con esos valores; 3) desde ahí, comenzar a trabajar hacia atrás (definiendo entonces nuestros objetivos a un año, a un mes, a una semana, a un día - cada día). Si esas metas son coherentes con nuestros valores, tendremos la más potente motivación (es decir, ‘motivo-para-la-acción’), el combustible esencial para actuar, aun cuando las cosas se tuerzan por el camino (lo harán antes o después). 

Ninguna mente sana busca actuar para boicotearse el placer de experimentar un gran logro.

[Del libro #TuMenteEsExtraordinaria ¿Ver el trailer? Aquí]