domingo, 12 de abril de 2015

Webinar 23 de abril, para todo el mundo.

¿Nos vemos el jueves 23 de abril? Webinar a las 19:00 -hora peninsular- en la que estaré compartiendo acerca de los siguientes temas, invitado por el Instituto Ben Pensante.

Sin coste... pero las plazas no son ilimitadas :)

[Para apuntarse, en el Instituto Ben Pensante​, aquí]


Coaching+Educación+Emprender: del Pensamiento Extraordinario al Superlogro




martes, 31 de marzo de 2015

¿Coach y educador?: esto te puede interesar

Ya está aquí lo que desde hacía años se venía exigiendo: una certificación en Coaching Educativo, ofrecida por AECOPE, [donde tengo el placer de ser miembro del Comité de Expertos como especialista en emprendimiento y coach master y junto a, entre otros, Juan Carlos Cubeiro, Head of Talent en ManpowerGroup, el pedagogo y psicólogo educativo Isauro Blanco, la escritora y filósofa Elsa Punset, el filósofo y director de la Universidad de Padres, José Antonio Marina, o la educadora y directora de la Fundación Trilema, Carmen Pellicer.]
¿Toda la info? Aquí: http://aecope.com


martes, 17 de marzo de 2015

... y bestseller también en Alemania!

Tres semanas después del lanzamiento... estamos con 'Tu Mente Es Extraordinaria' en bestsellers también en Alemania!

Danke! Gracias! :)


sábado, 14 de marzo de 2015

¿En serio?: trabajar por... ¿dinero?




El trabajo convertido en Arte (sea esculpir en mármol, tejer redes de pesca o diseñar apps) 'es', ya, su propia recompensa: a veces, cuando se desvincula trabajo de gratificación es cuando nos inventamos el concepto de salario, volviéndonos así 'nominoinómanos': nuestro chute mensual de dinero para continuar pagando lo necesario + las incontables chorradas que no lo son. 

No hay muchas cosas más gratificantes (y a más largo plazo) que esa sensación de absoluto nirvana cuando uno enchufa lo que 'hace' con lo que uno, en esencia, 'es'. No se distinguen ya.

Y el resto de trabajos, bueno... solo son por dinero.

En España hay cierta propensión por trabajar 'gratis', con el pretexto de aumentar imagen, presencia, posicionamiento. Personalmente, creo que el Arte no tiene precio, aunque sí un valor. Lo segundo es lo que uno percibe y para lo cual 'debería' estar encantado de pagar un precio a falta de algo mejor: si el precio (dinero que sale de su bolsillo) es inferior al valor intangible recibido (que le proporciona un bienestar en su cerebro), entonces pagar el precio es algo sensato, necesario, honorable y respetable. 

En un experimento en la Universidad de Stanford, un equipo de estudiantes inflaba las ruedas de sus compañeros en el campus por 1$. Tras un par de horas, cambiaron la estrategia: en lugar de cobrar ese precio fijo, solicitaban que la gente pagara según quisiera y le viniera en gana. Empezaron a recibir bastante más que 1$ por cliente, pues la percepción ya no era la de 'te pago por un servicio', sino la de 'te devuelvo este favor'. Y el cerebro (sano) tiende a buscar una cooperación yo-te-ayudo-tú-me-ayudas saludable. De ahí que la percepción del valor que recibían ('no tengo que hinchar yo las ruedas') era superior al 'dolor' de pagar el dinero que -cada uno individualmente- decidía pagar: 'si voy con mucha prisa y las ruedas bajas, y me las hinchas en dos minutos, soy capaz de pagarte 20$'.

Todos ya hacen, de partida, el nivel de buen trabajo que pueden -o deciden- hacer: es muy difícil distinguir entre la labor de millones de personas haciéndolo igualmente bien.

Lo extraordinario es convertir un trabajo, cualquier trabajo, tu trabajo, en un Arte. Tu arte.

Alguien, seguramente, te está pagando para aportar un Servicio, un Valor, a otra persona; si no, no lo harían.

Haz que a esa persona no le reste otra opción que quedarse absolutamente arrebatado - no porque haya recibido un servicio.

Sino porque ha recibido una manifestación de puro arte. 

Aunque haya tenido que pagar por él.

::::::::::

[¿Ver el trailer de #TuMenteEsExtraordinaria? En YouTube, aquí].

viernes, 13 de marzo de 2015

No eres tu cerebro... pero sí tu mente

Cada parte del cuerpo tiene una representación neuronal en el cerebro: de este modo, por ejemplo, nuestro cuerpo 'recuerda' cómo escribir, hablar, correr, sin necesidad de 'ordenar' conscientemente a cada parte del cuerpo a que haga esas tareas a cada momento. Hay personas, por ejemplo, que aún sienten miembros aun cuando hubieran sido amputados: porque todavía existe esa 'representación' de ese miembro en su cerebro.
Solamente cuando se produce un aprendizaje nuevo (por ejemplo, aprender a montar a caballo o esculpir en mármol), primero hemos de 'forzar' a la mente a ordenar a nuestro cuerpo que siga una serie de rutinas nuevas hasta que se hagan automatizadas (cuando se convierten en 'aprendizaje'). Es entonces cuando nuestro cuerpo, nuestras extremidades, operan 'con inteligencia', por recuerdo, como una casi-autónoma extensión de la mente-de-nuestro-cerebro que delega hacia 'la mente' de nuestras manos, dedos, pies, ojos, músculos, qué hacer, adónde mirar, cómo actuar -casi- sin error.
Por otro lado, por hacer un símil, el cerebro es un hardware de materia orgánica (un ordenador); pero la mente es un software (transmisiones eléctricas de 1/10 de voltio en código binario -sí/no-; similar a los programas de ese ordenador). Cerebro y mente no son lo mismo, como no es lo mismo un ordenador de Apple y un software de Contabilidad: el cerebro-ordenador tiene la capacidad de meter prácticamente cualquier software (amar u odiar; construir o derruir; crecer o auto-destruirse), dependiendo de aquello a lo que -casi siempre, decidamos- lo expongamos.
Cuidemos pues esa mente:
Somos lo que comemos, leemos, con quién hablamos, nos relacionamos, lo que decimos, donde vivimos, trabajamos, a quién amamos y cómo educamos a otros para que nos traten...
Y nuestra inteligencia, junto a la salud y nuestro tiempo y energías son nuestros principales activos en esta vida.
Quizás los únicos.
:::::::
¿Más como esto? 'Me gusta' en facebook.com/rompecontuzonadeconfort
Descarga las primeras páginas en www.rompelazona.com


viernes, 6 de marzo de 2015

Lo que dicen...

Comparto un par de comentarios de lectores que han dejado en sus páginas de Facebook tras leer #TuMenteEsExtraordinaria :)



"Quiero deciros que estos dos libros de Gregory Cajina son el manual de instrucciones para construir sueños. Están detrás de que está noche unos niños de 10 ańos estén ultimando un guión para presentar la música de Vivaldi a otros 600 niños desde un escenario micro en mano, sin miedo.Tienen enseñanzas para docentes y profesores, pero también para, simplemente, vivir. Para mi ha sido a veces un método de violín. Otras una solución para un problema puntual; pero, ante todo, sientes al leerlo la voz de un amigo que de verdad te aprecia y quiere que todos encuentren lo mejor de sí mismos. Son libros distintos: no es el estilo del autor repetirse, sino hacerlo cada vez mejor y totalmente. Sabéis que sí os digo que son buenos , me estoy quedando corto. Espero que os resulten tan útiles como a nosotros.No dejéis pasar la oportunidad de leerlos." Luis Álvarez




"Leer este libro está siendo como degustar un exquisito menú...
Cada noche me preparo, como en un ritual, para tomar un nuevo bocado, y masticarlo lentamente, extrayendo sus aromas y sabores...

Ya sabemos que no todo el mundo aprecia las delicias, hay quien prefiere comer platos combinados por la sencilla razón de no saber el orden en el que manejar varios cuchillos o en qué copa servirse el vino...
Supongo que también hay quien dice no poder pagar el precio y por esa razón aduce que prefiere sus patatas prefritas congeladas, y , un día sí y otro...también?
O, porque…
Bla bla bla…
Excusas…
El paladar se entrena, ¿o qué puñetas?...aprender a saborear y no engullir…
Hay menús confeccionados para gourmets en restaurantes de cinco tenedores, y menús del día en el mesón de la esquina, ambos necesarios, por supuesto, porque tiene que haber de tó y porque a veces uno va en chanclas y bermudas, y es lo que apetece, con una cerveza a morro muy fría y servilletas de papel, de esas mínimas que te sollan los labios…
Este es de los de “A la Carta” y debe ser regado con excelente vino…No hay otra.
Geniamente cocinado y emplatado…
Este libro me mantuvo con una expresión de asombro los primeros días...tenía que volver una y otra vez para mascar despacio cada bocado...Degustarlo…incluso tragarlo y digerirlo (También es verdad que la estúpida astenia primaveral me tiene algo obtusa, lo admito)
Uno de esos libros densos, pero no por los tecnicismos sino por la riqueza lingüistica y por su contenido...
Uno de esos libros en los que, cada capítulo, de la longitud exacta, te quita, casi, las ganas de empezar el siguiente por no perder el regusto que aquél te deja…
Pero lo haces, empiezas otro y descubres un nuevo sabor, y así capítulo tras capítulo…
Un viaje sorprendente que nos lleva a lugares que tenemos dentro...
No deseo llegar al final del trayecto pues estoy disfrutando una barbaridad del viaje, y porque temo que sé cuál es esa última estación: Yo misma
Aún no lo he terminado, pero, en el capítulo veintiséis, ya me siento con licencia para opinar...
Sé que tendré que leerlo más veces, voy tomando notas, y apunto el número del capítulo que me impacta o me gusta más (lo sumo a la lista, quiero decir)
Es como en una cata de gintonics…hay que volver a probar uno y otro, para poder decidir cuál tiene las notas más agradables para uno mismo en ese instante.
Espero que no seas sólo de freidora industrial, hayas roto ya esa zona de confort, porque no te gustará este libro, y porque puede ser (sólo puede ser) que no aprecies las especias que usa en su elaboración, o los contrastes de sabores, o no entiendas el para qué de algunos matices...
Un menú digno del paladar y de la categoría de un rey al alcance de todos...¿Cómo resistirse a eso?
Gracias Gregory Cajina, tu mente es extraordinaria... y, este libro, la crème de la crème…
Te has superado Maestro …(bueno, hoy “Master Chef”)" Lola Rizo.