domingo, 20 de marzo de 2016

¿Como siempre?

Aunque la respuesta llamada ‘miedo’ resida principalmente en nuestra amígdala cerebral –que, estrictamente, no ‘piensa’-, también podemos generarnos a nosotros mismos miedo a través de la mera imaginación usando el córtex prefrontal –donde técnicamente sí ‘pensamos’-, creando la misma respuesta biológica al miedo (sudoración, incremento del ritmo cardíaco, aumento de riego sanguíneo a las extremidades) que si estuviéramos buceando delante de un tiburón blanco en celo que no ha almorzado en días.
Y sin levantar un dedo desde el sillón.
Así que deja de preocuparte entonces:
Si no sucede lo que temías, no habrás malgastado el tiempo.
Y si sucede – ten entonces la certeza de que hallarás la respuesta para resolverlo.
Estás aquí porque así siempre lo has hecho.
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