jueves, 3 de septiembre de 2009

Niños emprendiendo

Divertidísimo.

Le estoy haciendo 'coaching' (por emplear un término parecido) a una peque de 7 años que va 'a montar una cadena de pizzerías cuando sea mayor'. Ya ha hecho la primera, con el apoyo logístico de una 'mentora' especialista y, la verdad, lo que da de sí el ketchup y el queso emmental rallado.

Después, explicación acerca de cómo comprar a bajo coste, dividir por precio unitario (no ha estudiado divisiones aún en el cole, así que lo hemos pintado en papel con colorines) y vender con un margen razonable.

Le pregunto, '¿y qué puedes hacer con el dinero que te saques por vender tu pizza?'

(Admito que pensé que respondería algo así como 'comprarme un (algo) de princesas').

Pero no.

Me responde: 'comprar más queso y ketchup y seguir probando a hacer diferentes pizzas: hay mucha gente haciendo pizzas y la mía debe tener algo diferente para que la gente me la compre'.

No está mal. Innovación en estado puro.

PD: Aviso para la competencia, tras crash-test número 4: ni la Nutella ni la mermelada casan bien con el ketchup. Seguiremos reportando.