domingo, 18 de enero de 2015

¿Niños a dormir?

:: 12 Razones por las que los hijos deben estar a las 20:00 en la cama [para el mayor bien de ellos y de sus padres] ::

1) Porque el crecimiento físico y la reparación de tejidos se produce durante el sueño – y los niños necesitan muchas, muchas horas de sueño para crecer.

2) Porque el cerebro consolida los conocimientos aprendidos durante el día y elimina lo redundante que le sobra.

3) ‘Es que no tienen el hábito’ no es una excusa – es más bien un dedo acusador hacia vosotros mismos. Si se han acostumbrado a acostarse a las 23:00, pueden aprender a hacerlo a las 20:00. Depende de lo que les enseñéis. No de lo que ellos decidan.

4) Porque si el niño amanece con sueño es porque no ha dormido suficiente. No nos sorprenda después que en clase no se concentre.

5) Porque si el niño duerme suficiente, puede despertarse pronto, con calma, y darle suficiente autonomía (y tiempo) para vestirse y arreglarse solo. En lugar de comprar solo zapatos con velcro, enséñale a atarse los zapatos y dale 15 minutos más.

6) Porque, además, si se despierta pronto (y descansado), puede hacer algo también muy importante. Desayunar. Desayunar bien. Desayunar en calma. Bonus: desayunar en familia. No hay peor manera de comenzar el día que c*gando leches porque llegáis tarde y desayunar un bollo hidrogenado y leche hiperchocolateada en el coche de camino. A nadie le gusta vivir estresado. Y menos a un niño.

7) Porque los niños son muy importantes para la familia --- pero no son el centro de la misma. Si ellos deciden a qué hora quieren irse a dormir, ellos gobiernan – y por tanto, los padres dejan de gobernar. Y para que los padres gobiernen con cabeza, necesitan tiempo para sí mismos juntos y por separado. Tiempo sin los hijos danzando cerca.

8) Porque si vuestro trabajo no os deja estar con vuestros hijos por la noche, quizás sea momento de comenzar a priorizar -- antes de que al crecer sean vuestros hijos los que no quieran cenar con vosotros. Y esto pasa más rápido de lo que nadie puede describir.

9) Porque así puedes inculcar a tus hijos que lean en la cama unos minutos esa cosa con papel llamada libro [los móviles, tabletas, pantallas en la cama justo antes de dormir alteran el sueño]. Léele al principio cada noche. Después anímale a que te lea. Después que lea solo. Si leen desde niños, de mayores tendrán siempre curiosidad, imaginación y alcance a todo el conocimiento del universo. Imbatibles contra la mediocridad que tendrán en su entorno. Menos Candy Crush, y más ‘El Mundo de Sofía’.

10) Porque si los padres no tienen tiempo para ellos, la relación comenzará a deteriorarse: acabarán por ser más compañeros de piso que compañeros de relación antes de que se den cuenta.

11) Para que una pareja dure, han de hacer el amor. A menudo. El sexo, entre otras funciones, sirve para cohesionar una relación. Cuando se deja el sexo de lado, aparece la TV. Mejor manda a tus hijos a la cama pronto, apaga el televisor, y haced el amor (o mejor, sexo cañero del que no podrás hacer a los 90) hasta que os tiemblen las piernas. Vuestros hijos notarán la diferencia: estaréis más sonrientes y tendréis más paciencia. Algo crucial cuando se tienen pequeños.

12) Porque es esencial que los hijos entiendan que no estáis ‘casados’ (o ennoviados) con ellos. Que les deis todo vuestro amor no quiere decir que tengan derecho alguno a interferir en vuestra relación decidiendo cuándo, cómo, cuánto tú y tu pareja habéis de estar juntos haciendo lo que más os apetezca: hablar, re-cenar, o hacer esos experimentos con lencería francesa.

13) Bonus. Se dice que una de las mayores causas de separación son los hijos. Si bien es cierto que un hijo desestabiliza completamente la pareja, es responsabilidad de la pareja (y no de un bebé) recalibrar un equilibrio nuevo donde tengan cabida todos. Eso lleva tiempo, mucha reflexión y mayor comunicación. Diaria. Enseña desde el principio a tus hijos a acostarse pronto antes de que pasen tres años y una noche te des cuenta de que ya no reconoces a tu pareja.