lunes, 24 de febrero de 2014

Nada más


Según crecemos, según maduramos, cada vez nos resbalan más las cosas, lo que piensan de nosotros, los 'deberías' (hacer, ser, tener), las expectativas de los demás.

Según maduramos, comenzamos -quizás por vez primera- a priorizar lo que para *nosotros*, y no para los demás, es realmente, realmente, realmente, importante.

Cuando tengamos 90 años no podremos permitirnos el lujo de añorar no haber hecho algo; la inaceptable sensación de habernos dejado algo en el tintero.

¿Cuáles son las 3, 4, 5 cosas que será más importante habernos asegurado realizar antes de nuestra senectud?

Esas son las cosas más importantes de tu vida.

Que nada -nada- te quede en el tintero.

Esa es mi bendición para ti.