martes, 11 de marzo de 2014

En el blog de @elenaarino

Copi-pego el comentario de Elena Ariño de su blog:

Y tú, ¿vives, sobrevives o pervives?

Hace unos días Gregory Cajina estuvo en Zaragoza Activa (lo siento, soy fan, no puedo evitarlo) hablando de coaching y vida, y de #rompelazona.  Para una persona como yo que se aproxima de puntillas y con interés al coaching y la PNL me resultó una charla de lo más motivadora, y es que hoy en día, conseguir motivar es todo un reto tal y como estamos socialmente.  Así pues, deciros que salí de allí con una enorme sonrisa y una gran cantidad de ideas.
Y es que en realidad tampoco nos habló de cosas excesivamente trascendentales, ni filosofó profundamente, ni nada por el estilo… Simplemente se limitó a ser cercano y a plantearnos una pregunta clave: ¿para qué hacemos lo que hacemos?  Para una persona que de alguna manera piensa antes de actuar y valora sus pasos a seguir, que te hagan cuestionarte donde vas y porqué, personalmente, me parece un reto  más que atractivo.  Pero sin duda una cosa es más que clara, y es el tener una respuesta coherente a la pregunta de ¿para qué haces lo que haces?
A lo largo de toda la charla Gregory salpicaba todo de una pregunta importantísima.  En el momento que acababa una clave del discurso preguntaba: ¿tiene sentido?  Silencio sepulcral.  Estoy segura que con esa simple cuestión consiguió captar la atención de todos y cada uno de los que estábamos allí. ¿Lo que dice tiene sentido? ¿Me he hecho alguna vez esta pregunta?  En fin, suposiciones varias después, mi conclusión es que la única manera de poder interiorizar algo es respondiendo a la pregunta de si tiene sentido.  Primer gracias por hacer que nos cuestionemos a nosotros mismos.

[continuar leyendo el post completo en su blog, aquí].