miércoles, 2 de marzo de 2011

Empezar por el Final

Estamos en la preparación de planes de negocio para varios equipos que simultanean su labor principal con emprender.

Hemos hablado de dinero, maneras de generarlo, maneras de emplearlo, responsabilidad de un emprendedor consigo mismo, su equipo, su sociedad.

"¿Por donde empezar?" se preguntan. "Por el Plan de Negocio", se responden - es la respuesta esperable, predecible, aceptable.

Varios de ellos, sin embargo, pasan de planes. Van a empezar, directamente, por el final:

Vendiendo.

Si su idea cuaja (hay estrategia viral vía Facebook et al), entonces se preocuparán de hacer el plan que se adapte al modo en que su mercado potencial/real interactúa con ellos.

No al revés.

Cuántos emprendedores desisten al ver que su magnífica idea (y, ciertamente, muchas son brillantes) no tienen una conversión en euros porque (casi) nadie la demanda.

Cuando uno toma una decisión, en realidad lo que hace es escoger el grupo de problemas que desea solventar asociado a las consecuencias de esa decisión.

Si uno empieza diseñando el plan, anticipa los problemas de que el mercado no se adapte a ese plan... por muchos estudios de mercado (la estadística sigue siendo una disciplina de interpretación subjetiva, donde los números a menudo apoyan las conclusiones que hemos tomado a priori) que avalen que está esperando nuestra idea como el maná.

Si uno comienza vendiendo, y ve cómo evolucionan las cosas a partir de ahí, escoge el problema del riesgo de no estar preparado si la demanda crece sustancialmente.

Para lo segundo, siempre hay soluciones.

Para lo primero, hay que volver a la mesa de diseño.