martes, 16 de noviembre de 2010

Mal-Coaching

Hace un tiempo conocí a un tipo que quería hacer coaching. Me preguntó qué era, para qué servía, cómo funcionaba.

Tras una buena media hora, me admitió que esta era una técnica que le venía muy bien para atraer clientes (repito: no 'atraer clientes para hacer coaching', sino 'usar (técnicas de) coaching para hacer clientes' - que no es lo mismo).

Fue cuando me di cuenta de la inmensa responsabilidad que implica conocer algunos mecanismos de la mente humana - y desvelarlos alegremente.

De veras que no pude evitar acordarme de la película 'La Guerra de las Galaxias'... - El coaching (como la mítica Fuerza de la doble trilogía, o un vulgar martillo) se puede emplear para generar más éxito para otros... o para explotarlo en beneficio (en el sentido de 'manipulación destructiva') de un coach (?) con pocos escrúpulos.

Prefiero pensar que, tras comenzar a formarse (porque nunca se termina una vez que se empieza), hallara y apreciara el valor del apoyo al otro...

Delicado asunto, ciertamente.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Confiando

Es dramático - el número de personas que subestiman sus capacidades de desempeñar determinada labor o resolver cierto conflicto es inquietantemente elevado.

Muchos se escudan en que (aún) es necesario formarse (solo un curso más), adquirir experiencia (quizás unos meses más) o conocer a alguien (más) en particular. Y mientras, pasa el tiempo y, con él, oportunidades de germinar ideas poderosas.

Puede sonar paradójico, pero estas buenas intenciones (más formación, más experiencia, más contactos) en muchos casos son perfectas-razones-para-no-actuar. Es moralmente intachable, socialmente halagable el inflamar más el CV en la medida de lo posible. Pero, de nuevo, Pareto se aplica: emplear el 20% de recursos para obtener el 80% de resultados es más efectivo que invertir un 45% adicional de esfuerzo (tiempo, energía), en obtener un 81%-82% de retorno: un incremento marginal que, energéticamente (energía personal, quiero decir) hablando, es un gasto superfluo.

A veces es necesario confiar en que, sí, si puede salir bien... saldrá bien.

PD: la foto es de una camiseta que vi en un viaje a EEUU. El texto dice 'CONFIANZA es el sentimiento que tienes antes de comprender completamente la situación'

martes, 9 de noviembre de 2010

Cambiar los Paradigmas

La educación está perfectamente diseñada... para un mundo que ya no existe. No, quizás tantos chavales que no terminan sus estudios, sobre todo en España, no sean tan 'incapaces' como el sistema pretende hacernos creer.

Nuestra educación se quedó en la Revolución Industrial... y la sociedad y la economía actuales requieren cambios radicales de paradigmas.

Sir Ken Robinson (especialista en educación... del 'lado derecho' del cerebro) nos lo presenta en algo más de diez minutos. (Inglés, con subtítulos en castellano).

Gracias a Gema por el video.


lunes, 8 de noviembre de 2010

Reseña en el Portal del Coaching


Reseña de 'Coaching para Emprender' en el Portal del Coaching.

Más info, y acerca del portal, aquí.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Juegos de Niños ¿Sexistas?

Hace tiempo que la desilusión que me produce la clase política me acabó convenciendo de lo estéril de dedicarle más de 0,2 segundos a pensar o debatir acerca de sus actuaciones y decisiones... aunque nos acaben influyendo sus bandazos.

Hoy haré una excepción.

Había una vez un gran país regido por un pequeño gobierno que, desbordado por la incompetencia que les ahogaba en la resolución de la mayor crisis económica de su Historia, decidieron comenzar a legislar acerca de cualquier cosa con la condición, únicamente, de ser capaces de pronunciarla sin lenguarse la traba. Se me entiende.

Ahora van y regulan los tipos de juegos que tus hijO/As y los míos practican en el colegio y en el recreo. Verbigracia: si tu hijO juega a los indiOs y vaquerOs con sus amigOs, entonces el/la profesor/a que esté en el patio vigilando (ahora nunca mejor dicho) debe interrumpir el juego por estar considerado como 'sexista'. Supongo que para integrar un 50% de partenaires femeninos para defender/atacar el fuerte Comansi. Y cuidado si a tu hijA le da por jugar a las muñecAs solo con sus amigAs en el patio. Su profesor/a, de nuevo, tras años de formación y experiencia pedagógica y educativa deberá, por orden gubernamental, vetar/interferir/coartar ese juego. No vaya a ser que la pobre pequeña salga traumada o quiera ser madre de mayor.

Si fuera profesor, creo que pediría el traslado a otro país donde sus cabezas pensantes desplegaran un CI con un suelo mínimo de 80. Menos mal que muchos ya han expresado abiertamente su desobediencia civil.

No, no es c*ña. Tantos años de estudios y evolución científica, tantos avances en neurociencia, psiquiatría, psicología, pedagogía, magisterio... errados, equivocados. Qué perdida de tiempo, oigan. Tsch, científicos chalados, estos.

Me pregunto cuántos de estos asalariados del gobierno saben que el juego es crítico para el desarrollo del niño/a (y de -casi- todos los homínidos y mamíferos, a ver si estos se creen que somos anémonas). Que su identidad sexual adulta (sea la que sea) se desarrolla jugando (igualmente) desde infantes (y también como adultos, aunque la sociedad no necesariamente comulgue con ello). Que todo juego muestra al individuo nuevas interacciones sociales y posibilidades de desarrollo cognitivo o novedosas conexiones neuronales en ambos hemisferios. O sea, 'aprender'.

Estos mismos lelos que nos gobiernan, obviamente, jugaron de pequeños a juegos muy sexistas, porque si no uno no puede encontrar razón a tanta idiocia. O sí.

Pero uno, que no quiere debatir, propone la asunción de la medida. Esto es, ya solo falta el catálogo de juegos sexistas bendecido por nuestros magnos dirigentes.

Empiezo con una propuesta: quitar el salto a la comba, que a mí de pequeño me obligaban en la asignatura de Gimnasia y no conseguía hilar más de tres saltos seguidos.

Si ya sabía yo que era sexista, válgame. Maldita comba. Nunca más un/a pequeño/a deberá examinarse de esta tortura.

sábado, 23 de octubre de 2010

Sobreprotegiendo a los niños

Hablaba con una profesora de infantil hace unos días acerca de las consecuencias del exceso de cuidado que prestan los padres hoy en día a sus vástagos.

Naturalmente, todo niño tiene el derecho (y sus padres o tutores la obligación de garantizarlo) de ser alimentado, nutrido (emocionalmente), tener un hogar, ser cuidado, amado, protegido, vestido y educado, entre otras cosas.

Y sin embargo, muchos padres entienden ese 'protegido' como sinónimo de 'blindado' ante la realidad externa, los estímulos no-conducentes-al-placer-o-la-diversión... en otras palabras: muchos padres no permiten que su progenie sea expuesta a la frustración: sin duda, una de las maneras más seguras de invalidar en el chaval su oportunidad de desarrollar su resiliencia, su capacidad de rebotar tras un golpe, trauma o revés - una habilidad absolutamente vital en la sociedad en la que están creciendo. Una competencia que, desde luego, van a necesitar una vez culminen sus estudios y se enfrenten a la vida 'de los mayores'.

Al escritor y periodista canadiense, Robertson Davies, se le atribuye la siguiente frase: 'A happy childhood has spoiled many a promising life' (algo así como 'una infancia feliz ha dilapidado más de una vida prometedora').

Más de un cliente de coaching (y muchos de los que acuden a algún tipo de terapia psicológica) antes o después comenta que en su infancia sufrió un (o muchos) revés(es) particularmente severos. Por mi parte, haciendo una encuesta estadísticamente no significativa (preguntando a un buen número de coaches y psicólogos que conozco, básicamente), me indican que, aproximadamente, un 70%-80% de los adultos NO ha tenido una infancia como la que creían (creemos) (casi) todos 'que debe ser' (padres amantísimos casados y felices vitaliciamente, compañeros de clase que nunca se rieron de ellos, notas académicas no apabullantes...) Esto es: los episodios más o menos duros en la infancia son... la norma.

Y si son la norma por un lado, y si por otro es posible evidenciar la capacidad resiliente de rebotar más alto desde el fondo que toca un individuo únicamente tras un golpe (un despido, una ruptura, una pérdida), entonces, por paradójico que pueda sonar, aquellas personas que 'sobreviven' (es decir, 'viven por encima' de otros que se vendrían abajo ante el mismo contratiempo) son aquellas mejor preparadas para acometer lo que la Vida les ponga por delante cuando se hallen en pos de aquello que desean conseguir.

De este modo, en muchos casos, el coaching (u otras disciplinas de interacción y desarrollo humano) tan solo acompaña al individuo a que se dé cuenta por sí mismo de aquello que los demás ya ven (vemos): que, en efecto, no solo está perfectamente equipado para seguir avanzando... sino que solo será posible una vez que empiece a creérselo... de verdad. Que es otra manera prosaica de trabajar en liberar su autoestima.

Considera la imagen de este post: la física mecánica diría, claramente, que la pelota, rebota cada vez con menos energía... de izquierda a derecha.

El individuo resiliente, el que rebota más alto tras el golpe más duro, realmente se podría imaginar en la imagen yendo de derecha a izquierda.

Para eso es importante ser un individuo elástico y tener la energía para seguir botando. Lo primero viene de serie por nuestra estructura neuronal... si uno decide continuar elastificando su cerebro. Lo segundo requiere de la autoestima para seguir 'cargando nuestras pilas' (dándole gusto al cuerpo con hábitos generadores de energía, básicamente).

Hablaremos de esto.