jueves, 26 de marzo de 2009

Remuneración Individual (Respondiendo a la Crisis IV)

A ver, no neguemos la evidencia: contratar a alguien, hoy en día, es muy caro. No estoy diciendo que el 'salario sea bueno' para el trabajador... que no lo es (seguimos siendo de los peores paganos de Europa). Sino que al empleador le cuesta dinero buscar una persona, formarla, retribuirla, asumir sus costes de Seguridad Social, tenerla ociosa cuando está de vacaciones... y, llegado el momento, despedirla.

Es sorprendente comprobar que seguimos remunerando (ojo, no digo 'pagando', que esa es solo una forma más de remunerar) en la misma relación bidireccional tiempo del trabajador - dinero desde el siglo XIX. Y nos creíamos tan avanzados.

Opción simplista, ineficaz. Y cara.

Las negociaciones por el salario (a la incorporación o por subidas de sueldo) se acaban convirtiendo en un bazar turco (por cierto, unos magníficos negociadores estos tipos), si uno tiene suerte, o en un 'o lo tomas o lo dejas', las más de las veces.

¿Por qué pegarse por el mismo trozo de tarta? Hagamos la tarta más grande, no seamos tan brutos.

Ejemplo: si no puedes pagar mucho a tu empleado, remunérale con:
  • Tiempo productivo. Es decir, no exclusividad entre las partes, con un pacto de 'no agresión - o concurrencia' mutua, por supuesto. Déjale que complemente su salario fomentando su emprendeduría por su cuenta. (En una empresa en la que estuve, despidieron a una persona por tener una inversión inmobiliaria que, en nada, competía con el negocio de su empleador. Despido improcedente, sí, pero despido. Qué ganas de tener cogida a la gente por las pelotas). Por cierto, si no lo haces así, tienes todas las papeletas de que, con el tiempo, tu trabajador se convertirá en un autómata: fórmula magistral para el descontento, su desilusión y su contagio a los demás, etc. etc. Avisado está.
  • Formación. Sé que mis antiguos profesores me intentarían exorcizar por decir esto... pero la cosa es que funciona. Potencia a tu gente. Fórmala. Arriésgate a perderlos. Porque si, en efecto, los pierdes, no será en la mayor parte de los casos porque quieran cobrar más, sino porque tu liderazgo y tu empresa no ha sabido retenerles. No todo es dinero, socio. Forma parte del salario emocional.
  • Premios. Dinero en efectivo, coste no consolidable. ¿Premiar por qué?: Por creatividad. Por innovación. Por idear una manera de contener coste o incrementar facturación. Por presentarte a un buen freelance a quien contratas. Por...

No tengamos tanto miedo de ser creativos.

El entorno nos lo está pidiendo.