miércoles, 11 de marzo de 2009

Respondiendo a la Crisis I

¿Hasta qué punto esta crisis es provocada? No me refiero a si la ha creado el efecto dominó de las hipotecas-basura, sino si los medios han contribuido muy mucho a destruir la confianza de la población, del consumidor, del empleado, del empresario... de cada eslabón de la Economía.

¿Quién sale realmente beneficiado de esa destrucción de confianza? Está claro: los inversores y especuladores que están aprovechando para comprar muy barato empresas y activos (inmobiliarios, accionariales) cuyo precio está cayendo y arrinconando a los que se endeudaron en época de cénit de la burbuja por un interés de 'yo también quiero ser rico sin esfuerzo'.

(Un buen amigo suizo, banquero, con empresas de capital riesgo y un Audi de gama alta con chófer a la puerta acaba de quebrar en apenas semanas. Ejemplo práctico de la diferencia entre Economía Financiera y Economía Real).

En cualquier caso, parece claro que los paradigmas de trabajo que teníamos no sirven ya para pensar a largo plazo del mismo modo. Un contrato, aunque sea indefinido, no garantiza ya nada en un mercado en el que contratar una persona ya no consiste en encontrar la aguja en el pajar... sino hallar la aguja en una pila entera de agujas.

Cada vez hay mayor talento, cada vez más preparado, que por la Ley de la Oferta y la Demanda ha de venderse cada vez más barato y competir cada vez de una manera más dura.

Una posible solución: fuentes de ingresos múltiples.

Paradigma antiguo: Una sola fuente de ingresos (nómina), lo más elevada posible.
Paradigma nuevo: Múltiples fuentes de ingresos: diferentes clientes a los que ofertar los servicios propios en lo que se es especialista, freelancing, etc. Diversas fuentes de ingresos menores y riesgo diversificado (¿prefiero vender un proyecto de 1.000€ a un solo cliente o 10 proyectos de 100€ a clientes diferentes?)

Paradigma antiguo: Tiempo libre para el ocio.
Paradigma nuevo: Ocio como fuente de ingresos ('mi ocio es mi negocio').

Paradigma antiguo: Endeudamiento para la vida (préstamos al consumo, hipotecas...).
Paradigma nuevo: Limitar la deuda al máximo. Diferenciar la deuda (para irme de vacaciones, p. ej.) del apalancamiento productivo (para invertir o crear una empresa propia). Mismos dineros, diferente destino: uno esclaviza; el otro busca crear riqueza.

Paradigma antiguo: Vivir un punto por encima de las posibilidades.
Paradigma nuevo:Vivir un punto por debajo de las posibilidades. Sí: apretarse el cinturón en lo necesario. Descremar los costes estériles de nuestra cuenta personal de gastos.

Paradigma antiguo: Supervivencia del más fuerte: intrigas y juegos políticos en las empresas para llegar al sillón de cuero.
Paradigma nuevo: Supervivencia del más creativo y flexible: inventar la propia profesión. Diferenciación del resto de profesionales.

Paradigma antiguo: Pedir trabajo. Mandar CVs a otras empresas para buscar trabajo de lo mismo o parecido (miles de personas potenciales contra las que competir).
Paradigma nuevo: Networking: creación y cuidado de redes sociales cooperativas de trabajo (clientes, asociaciones, socios comerciales, partners de trabajo).

Paradigma antiguo: Incremento de costes fijos mediante contratación laboral (desde punto de vista de la empresa). Muy caro y arriesgado.
Paradigma nuevo: Creación de redes de freelance especialistas en cada una de las áreas de negocio a los que contratar por proyecto. Minimizar costes fijos (estructurales). Outsourcing.

Paradigma antiguo: Formación universitaria como garantía de trabajo (por cuenta ajena). Masters.
Paradigma nuevo: Formación continuada. Más y más formación. Toda la vida.

Paradigma antiguo: Rigidez en la elección de profesión. Peligro de que el 'ego' ('yo ya soy jefe. No puedo ser menos') boicotee la creatividad... o la propia supervivencia laboral.
Paradigma nuevo: Priorizar qué es lo mejor para mi carrera. Flexible. No se caen los anillos por hacer otras cosas y, de paso, enriquece las diferentes perspectivas de la vida y la realidad (diferentes personas, clientes, experiencias).

Paradigma antiguo: Esperar que el gobierno nos saque de la crisis. (Por de pronto, están reflotando los mismos bancos que nos han metido en ella).
Paradigma nuevo: Crear nuestro propio futuro. Confianza. Cooperación (ejemplo: dos grandes ¡competidores! globales del automóvil están compartiendo costes para sortear la crisis).